Bruselas logra el sí de los Veintisiete para financiar los 800.000 millones del plan de recuperación

La Comisión Europea podrá empezar a endeudarse en junio después de que Austria y Polonia hayan ratificado el paquete de ayudas

La Unión Europea ha completado por fin los trámites para poder financiar el plan de recuperación europeo, el fondo Next Generation EU. Austria y Polonia fueron este jueves por la noche los últimos en ratificar la decisión sobre recursos propios que permite a Bruselas ir a los mercados para obtener 800.000 millones de euros. La Comisión podría empezar a emitir deuda el próximo mes de junio, aunque fuentes diplomáticas esperan que las mayores operaciones se produzcan a partir de septiembre. El Ejecutivo comunitario tiene hasta finales del mes que viene para dar luz verde a los planes nacionales de recuperación, aunque seis países todavía no han remitido su programa.

Los Veintisiete han dado la luz verde definitiva a la decisión comunitaria sobre recursos propios, la ley que permite elevar el techo de gasto de la Unión Europea, imprescindible para financiar el paquete masivo de recuperación del que España aspira a recibir 140.000 millones de euros para inversiones y reformas. La Comisión necesitaba la firma de todos antes del 31 de mayo para poner en marcha de inmediato la maquinaria para pedir deuda a los mercados. En caso contrario, debía esperar a julio.

Los países del sur, con Francia a la cabeza, urgían a la Comisión a empezar las emisiones de inmediato para echar más combustible al proceso de recuperación y no perder fuelle ante Estados Unidos y China. Fuentes comunitarias explican que Bruselas está también interesada en emitir deuda antes de julio, puesto que en los meses de verano los mercados tienen una menor profundidad.

Con la firma por parte de los 27 socios, en cualquier caso, termina un proceso que no ha estado exento de momentos críticos. Bruselas temió que la luz verde de todos los socios no llegara a causa de la orden del Constitucional alemán de congelarlo hasta haber comprobado su legalidad, la supermayoría que los tribunales exigieron al Parlamento finlandés o las desavenencias dentro de la mayoría gubernamental polaca. Bruselas, además, no perdía la vista a todo cuanto sucedía en los Países Bajos, Austria y Hungría.

Finalmente, la UE ha dejado atrás todos esos escollos. “Con la votación en Austria y Polonia concluyeron las ratificaciones para recaudar fondos en los mercados para el Next Generation EU. Un paso importante para el relanzamiento de la economía europea”, afirmó el comisario de Economía, Paolo Gentiloni, a través de su cuenta de Twitter. “Buenas noticias”, resumió la ministra de Exteriores, Arancha González Laya.

El comisario de Presupuesto, Johannes Hahn, celebró el acuerdo y confió en que en los cuatro días que faltan para acabar el mes se completen algunos trámites legales para poder emitir deuda. Entre otras cosas, los países deben realizar la notificación formal a Bruselas sobre la aprobación definitiva del paquete que los jefes de Estado y de gobierno avalaron en julio de 2020.

Bruselas debe ahora evaluar los 27 planes nacionales de recuperación y resiliencia que remitan los países. Por ahora, las capitales le han remitido 21 programas (Finlandia, Irlanda Suecia acaban de hacerlo). Todavía no han llegado las propuestas de Países Bajos o Hungría. La Comisión tiene dos meses para juzgar esos documentos y, posteriormente, el Consejo tiene otros 30 días. La presidencia de la UE, que está en manos de Portugal, sigue presionando al Ejecutivo comunitario para recortar plazos. Lisboa quiere que Bruselas tenga los primeros planes listos a mediados de junio y que los ministros de Finanzas de la UE les den luz verde ese mismo mes. Ese calendario permitiría que en julio empezará a llegar la prefinanciación (el 13% de los fondos) a los países, ya sea de forma prorrateada o dando prioridad a los primeros que llevaron sus planes a la Comisión.

Sin embargo, fuentes comunitarias insisten en que necesitan agotar los plazos para poder examinar de forma exhaustiva los miles de páginas remitidas por los países. También las capitales dudan de poder dar la luz verde definitiva a los planes en solo cuestión de días. Fuentes diplomáticas aseguran que tener el examen finalizado en julio ya es optimista para que todos los países puedan analizar el contenido de los planes de sus socios. “Junio es ya demasiado optimista”, sostienen estas fuentes. Los países no pueden vetar un plan, pero sí echar el llamado “freno de emergencia” si ven que no se cumplen las reformas pactadas y elevar el plan a los jefes de Estado y de gobierno.

Fuente: El País

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