Los primeros fondos europeos para la recuperación pueden llegar a España antes de septiembre

El portavoz y director general de Comunicación del Parlamento Europeo, Jaume Duch, destacó en una entrevista que España puede recibir antes de septiembre las primeras partidas de los fondos europeos para la recuperación económica.

Duch explicó que no habrá que esperar hasta después del verano para recibir la primera partida, que en el caso español será de «unos 9.000 millones de euros y de aquí a finales del 2021 podemos estar fácilmente en los 19.000 o los 20.000 millones de euros», cantidad que supone el 25% del dinero que la Comisión Europea va a obtener en bonos, en préstamos, este año. «De los 80.000 millones, la cuarta parte se viene a España», añadió.

El portavoz subrayó que el plan español «ha salido evaluado con sobresaliente en Bruselas» y fue uno de los primeros planes en presentarse, y ha sido uno de los primeros en ser aprobados por la Comisión, «aunque todavía falta la aprobación definitiva, una aprobación digamos entre los propios gobiernos, que tiene que dar su acuerdo a los a los planes de todos los demás».

A cambio, Europa reclama una reforma fiscal, una reforma laboral y otra de las pensiones, además con el tiempo tasado, y explicó Jaume Duch que «todo el plan está estructurado en lo que se llama hitos», es decir que el dinero no se obtiene para después hacer cosas, sino que «el dinero se obtiene una vez se van haciendo las cosas», como medida de control.

Las tres reformas «son efectivamente fundamentales y, de hecho, son herederos ya de objetivos anteriores que se habían planteado durante la crisis de los años 2010-2012», que no se llegaron a cumplir.

En lo que respecta a lo que Europa espera que haga España con los fondos, el portavoz del Parlamento Europeo señaló que debe emplear bien el dinero, «que lo invierta o que lo gaste», pero apuntó a que se trata de la misma condición que se espera de los veintisiete. «Es verdad que España es el país que teóricamente puede utilizar más dinero, prácticamente 140.000 millones de euros, si se pide todo lo que nos corresponde», de los 750.000 millones que constituyen el fondo.

Nuevo tejido económico

El objetivo de Europa es que el dinero no se utilice solo «para hacer frente, digamos, a lo que son los destrozos más importantes que ha hecho la pandemia en este año y medio», sino que persigue «replantear el propio tejido económico español para modernizarlo», con objeto de conseguir las dos grandes prioridades de este plan, «que son una economía más verde, más respetuosa con la ecología y una economía también más digital, una economía que se ponga a la altura de los tiempos».

Sobre las líneas maestras del plan de recuperación, Duch recalcó que los tres grandes capítulos son comunes a todos los países. «Es el tema del respeto de la ecología en las nuevas políticas económicas, es el tema de la digitalización y luego hay una pata de la que se habla menos, pero que es una pata también muy importante que es la de las políticas sociales», señaló, para poner el acento en que la UE «desde el principio es una economía social de mercado y yo creo que la palabra social está muy bien que no que no caiga en el olvido».

España tiene, además, unos índices de pobreza muy elevados, que es un reto a afrontar con los fondos europeos que recibirá. Jaume Duch señaló que «hay una parte de pobreza estructural que es muy difícil de reducir, pero hay que hacerlo» y luego la pobreza sobrevenida a causa «de las consecuencias económicas y sociales de la crisis de la pandemia».

En su opinión, aquellos que «han perdido el empleo, han perdido la empresa, han perdido cualquier capacidad de financiarse» por la pandemia será «esa parte digamos de la pobreza más fácil de recuperar», con la reactivación económica, «porque en el momento en que se invierte otra vez el dinero, que la economía se despierta, que los negocios se abren, que las empresas vuelven a facturar, pues eso va a ir absorbiendo a una parte de esa población y va a ir reduciendo también el desempleo».

Deuda mancomunada

España arrastra un elevado nivel de deuda y, a juicio del portavoz del Parlamento Europeo, «en los próximos años seguramente va a ser algo más fácil que la reduzca», ya que el plan de recuperación que pone en marcha la UE es un plan en el que «la deuda está mancomunada», ya no la tiene que asumir cada país por sí mismo, sino que «es una deuda que asume la Comisión Europea en nombre de los estados miembros».

Además, ese mecanismo «viene acompañado de la puesta en marcha de un sistema de creación de recursos propios», con el que la Unión Europea a partir del año que viene, poco a poco, va a ir incrementando también los ingresos que percibe directamente «a través, por ejemplo, de impuestos a empresas, de impuestos sobre CO2, de impuestos digitales», sin que ello sea una recarga para el ciudadano. Ese ese dinero, «por lo menos una parte de ese dinero», tendría que ir precisamente a «pagar una parte del reembolso o de los intereses de esa deuda».

Fuente: Expansión

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